mayo 14, 2009

Cáp. 16 ; ''White Horse''

-



- Que bien tocas… -Sonrió. Yo volví a esconder mi rostro. - ¿Estás llorando? –Se preocupó, yo no hice gesto alguno… Se acercó más a mí y se sentó al lado mío en el pequeño banquito. – Calma… -Me abrazó. Yo apoyé mi cabeza en su pecho y me aferré a él con fuerza… Luego de unos segundos me calmé… Él me miró dulcemente. – No me gusta ver que las mujeres lloran… opacan su belleza… aunque tú igualmente te ves hermosa –Se sonrojó y yo también…
- Lamento que me hayas visto llorar… -Dije secando mis lágrimas.
- No hay cuidado, no tiene nada de malo que alguien te vea llorar… Así se puede saber que también tienes sentimientos –Sonrió.
- Gracias –Nos miramos… durante mucho tiempo… sentía cosas indescriptibles dentro de mí y ni idea el por qué… Pero él disimuladamente negó con la cabeza y miró hacia el piano.
- Yo… ahora que te encuentro… quería… disculparme… -Sonó apenado.
- ¿Por qué? –Pregunté sin comprender.
- Por… por lo que pasó en el avión… estuvo mal… -Suspiró.
- Ah… y-yo… ¿Por qué… me… abrazaste…? –Pregunté un tanto ruborizada.
- Yo… yo… -Se quedó pensando. – Yo… esque… -Se mordió el labio inferior y miró hacia otro lado volviendo a dirigir su vista al piano emitiendo un sonoro suspiro. – Seré… sincero… -Volví a mirarlo confundida… y esto ya me olía a problema… Me miró a los ojos. – Cuando… Joe te llevó a casa a cenar un día, yo estaba ansioso por conocerte –Rió bajito y yo también algo confundida. – Esque Joe no paraba de hablar sobre ti… y Nick acataba las maravillas que él decía… entonces yo quería conocerte para ver si eras tan asombrosa y bella como Joe decía que eras y Nick acordaba… Y entonces cuando te vi… sentí algo que… no podría explicarlo en palabras… pero te vi y luego me saludaste y yo no sabía que me pasaba… En ese momento me quedó claro que mis hermanos en ningún momento mintieron acerca de ti… Y… hasta el día de hoy me sigue asombrando lo bella que eres… lo educada que eres… y… siento que eres tan perfecta… -Acarició mi mejilla y yo sonreí mirándolo dulcemente… Nadie nunca en mi vida me había dicho cosas tan hermosas… Repentinamente Kevin alejó su mano de mi rostro y miró el piano nuevamente. - Siento… tantas cosas cuando estás cerca… -Suspiró resignado a ni idea qué.
- ¿Ha-hace… cuánto… sientes eso? –Me ruboricé.
- Desde que te conocí bien… -
- ¿Por qué nunca antes me lo habías dicho? –Pregunté algo más confundida.
- Porque… tú estás con Joe –Interrumpí.
- No estoy con Joe, nunca he estado con Joe –Dije algo indignada.
- Pero al menos sé que él te ama… yo no sería capaz de interponerme en su felicidad… él realmente te ama, mucho… -
- Yo… cuando me… bueno, nos… besamos… sentí… sentí cosas que no había imaginado llegar a sentir… cosas que nunca antes había sentido… Cosas lindas dentro de mí –Sonreí y él me miró feliz, sorprendido, sonrojado y junto a todo eso también inseguro y confundido. Por un tiempo me quedé fuera de mí e inconcientemente me acerqué lentamente a Kevin, así como él lo hizo también y ya bastando unos milímetros susurré. – Deseo volver a sentir eso… -Con mis labios entreabiertos toqué los suyos y lentamente comenzábamos el ritmo de un beso tranquilo… y yo comencé a sentir lo mismo que sentí en el avión y aún más intensamente… Pasé mis manos alrededor de su cuello y lo apegué más a mí, no quería dejarlo huir, aunque tengo la certeza de que no lo haría. Lentamente bajamos el ritmo y la velocidad, mordí sus labios despacio y nos separamos lentamente… Primero me miró con dulzura… luego con culpabilidad y finalmente me miró arrepentido.
- Esto está mal Cathy yo… sé lo que pasa entre tú y Joe... y Nick –Suspiró. Yo me helé.
- ¿¡QUÉ!? –Me espanté.
- Eso, que sé lo que sucede… y… mejor no me preguntes cómo lo supe. Y por la canción que tocaste… veo que tienes problemas con eso… Yo… realmente no quiero causar más problemas… -Se levantó y yo tras él.
- K-Kevin… -Me calló colocando su dedo índice sobre mis labios. Me tomó de la cintura y me apegó a él… me abrazó.
- Fue lindo mientras pasó… pero no puede volver a suceder… -Susurró en mi oído. Con ese pequeño susurro miles de cosas pasaron en mi interior… y él hizo una leve presión en mis labios con los suyos, para luego sonreírme y marcharse…
Me quedé pensando… que es lo que realmente siento… Y lo único que hallé fue un tremendo enredo de sentimientos, nunca tres hombres me habían gustado tanto… al menos no algunos que fueran alcanzables… Me sentía tan confundida que traté de evitar el tema en mi cabeza, deseaba retroceder el tiempo… Ya no sé que hacer ni cómo actuar… Finalmente subí a mi habitación y dormí insegura, preocupada… simplemente, no dormí tranquila.
Desperté simplemente por el hecho de que ya había recuperado toda mi energía y no pude seguir durmiendo. Fui al baño, me di una ducha corta y salí envuelta en toallas blancas, al salir me encontré con la sorpresa de: Nicholas, quien se encontraba observándome.
- ¿Cómo entraste? –Pregunté fría.
- Eh… la puerta estaba mal cerrada… -Seguía mirándome.
- Ah… -Fui al mueble donde acomodé mi ropa y comencé a buscar mi vestimenta. A espaldas de Nick, me coloqué mi ropa interior inferior pasándola por debajo de la toalla; Me coloqué mi bracier y en fin, me vestí. Al darme vuelta lo veo prácticamente babeando el piso. – Cierra la boca ensuciarás la alfombra –Dije de mal ánimo y me encaminé al baño nuevamente. Lavé mis dientes y mi cara, junto a mis manos. Comencé a buscar el secador de pelo y para más frustración olvidé empacarlo. – Maldición. –Bufé. Y en ese momento sentí sus manos en mi cintura.
- ¿Qué sucede? –Susurró.
- No traje mi secador de pelo –Dije tratando de que no notara que estoy mordiendo mi labio inferior… debo ser fuerte… Quiero mantenerme sólo de amiga con ellos… hasta poder aclarar a quién quiero.
- Te ves más hermosa así, con el pelo mojado –Me dio vuelta y me dejó entre el lavamanos y él. Yo mantuve mi expresión de indiferencia. Comenzó a acercarse… mi expresión no cambiaba y él trataba de que yo pudiera tomar el encanto que él sentía.
- Ok, ok, ¿quieres un beso? Que así sea –Lo besé rápidamente y al mismo tiempo con pasión y locura, pero fue un beso corto. Me separé de él y lo hice a un lado para encaminarme a mi espejo, tomar mi cepillo y comenzar a peinar mi cabello. Él salió del baño confundido.
- ¿Qué sucede? ¿Hice algo malo, algo que te molestó? –Preguntó.
- Tu no has hecho nada Nick –Suspiré agobiada y él nuevamente se acercó a mí y me apegó a su cuerpo… No mentiré en decir que exactamente hoy, me levanté con el pie izquierdo… y quién no con todos mis problemas. Como estaba metida en mis pensamientos, quizá cuánto estuve pensando… pero antes de darme cuenta Nick ya me estaba besando… sentía ese cariño que él me expresaba… y lamento no poder expresar lo mismo… Bajó a mi cuello con sus exquisitos besos… que si bien eran apasionados… exactamente ahora no, ahora no estoy de ánimo.
- Nick no… -Susurré débil… y al parecer él no se percató de mi petición. – Nicholas basta –Lo alejé de mí casi con un empujón debo decir. Él me miró sin entender mis cambios de ánimo… reconoceré que lo estaba besando con mucho gusto…
- ¿Y ahora qué pasó…? –Preguntó para dar un sonoro suspiro.
- No estoy de ánimo –Dije seca.
- No comprendo tu bipolaridad de hoy… Reitero, ¿hice algo malo? No entiendo por qué estas así conmigo –
- Porque simplemente me levanté de mal humor ¿contento? Y además deberías comenzar a acostumbrarte, no sé por cuanto tiempo más seguiré con este humor –Dije de mala gana y buscando mi bolso.
- ¿Vas a salir del hotel? –Preguntó tratando de cambiar el tema, pero eso me molestó más.
- Si, ¿por qué, tienes algún problema? –Repercutí enojada…
- No… sólo preguntaba… ¿Por qué la agresividad? –Ahora él comenzaba a enojarse.
- Que agresividad, siempre he respondido así –
- No es verdad, ayer eras más dulce ¿qué te sucede hoy? –
- ¿Quizá que simplemente así soy siempre? –
- No, no eres así, te conozco –
- Tú no me conoces, nadie me conoce, ni yo me conozco ¿y tú dices conocerme? –Reí irónica. – Por favor Nick, tú no sabes que dices, quizá yo siempre he sido así, ‘‘amarga’’. O quizá es el sólo hecho de que no me agrada tu presencia y desearía que te largues y no tener que verte la absurda cara nunca más –Dije hiriente… Dios mío qué dije…
- Bien, porque no tendrás mi presencia y no verás mi absurda cara sonreírte nunca más. No sé qué pensaba cuando ayer te dije que te amaba… –Dijo enojado y triste… para luego dar un portazo que debió haberse oído hasta el primer piso…
Me senté en mi cama… también fue hiriente lo último que él me dijo… Pero yo fui cruel… ¿qué culpa tiene él de mis problemas? Qué culpa tiene de haberse fijado en alguien como yo… Ahora ya no puedo hacer nada, ya le dije lo que le dije… y no me da la cara para ir a pedirle perdón…
Bajé por los ascensores y salí a las calles de Chicago. Comencé a recorrer y justamente cuando iba por una calle donde casi no transitaba nadie, un chico me tomó de la cintura desde atrás y me acorraló contra la pared. Sentía miedo, mucho miedo…
_____

Ojalá les haya gustado :3 !. Perdón por no subir ayer, pero entiendan que no siempre me da el tiempo xd. ¡Estoy sorteando goldcamera de 2 semanas! En mi fotolog http://fotolog.com/photosjoe sale cómo poder obtenerla :3, cuidence & no olviden comentar en el chatbox porfavor(L) :3.

- untouched.-@live.cl Para amistad :D

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por comentar cariño