abril 22, 2009

Cáp. 11 ; ''White Horse''

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Por la puerta apareció mi madre, no nos percatamos. Sólo hasta que tosió.
- Ehm, ehm… - Tosió mi madre desde la puerta… ¡que vergüenza! Con Nick nos separamos de inmediato, mi madre entró con la ropa que tenía en los brazos y comenzó a acomodarla en los muebles como si nada. – Perdónenme… ¿no interrumpí nada verdad? – Que ironía, claro que interrumpió algo, ¡interrumpió todo!
- No… n-nada… es más yo ya me iba… - Dijo Nick, yo lo miré cómo diciéndole: ‘’¿Qué?’’ Y él me miró, noté en su cara lo sonrojado que estaba, es comprensible… ¿quién no se avergüenza de que la madre de la persona con la que te besas los vea? Y ni siquiera somos novios, además ella conoce mi situación y creo que después de esto me vendrá una extensa charla con mi madre…
- Eh, si… te voy a dejar a abajo – Lo tomé del brazo empujándolo para que salga, bajamos.
- Que… situación más incómoda y traumante… - Dijo Nick riendo rascándose la cabeza.
- Eh… si… - Me sonrojé.
- Bueno, otro día hablamos – Sonrió y se acercó a mí. – Te… quiero… - Me besó y se esfumó por la puerta… al sonar la puerta escuché de inmediato mi nombre saliendo de los labios de mi madre.
- ¡Cathy! – Me llamó desde mi pieza, subí sin ganas… entré y ella estaba sentada sobre mi cama, palpó mi cubrecama haciéndome la señal de que me siente allí, obedecí.
- Dime… - Le dije mirando al piso, que más vergonzoso que lo que acababa de ocurrir y al mirar a mi lado me alarmé mucho más, allí estaba la revista, traté de esconderla.
- No te molestes, ya la vi – Odiaba que vea mis cosas… bueno supongo que vio la portada… - Cathy… - Suspiró. – Cathy no juegues con esos chicos – Me dijo amablemente… ¿Qué no juegue? No estoy jugando, es al revés, ¡Ellos juegan!
- Mamá no estoy jugando con ellos, y… no quiero hacerlo… pero esto se me salió de las manos… ¿mamá que hago? – Dije aguantándome las ganas de llorar… sé que parezco débil, y lo soy, soy débil… cuando los problemas me ahogas simplemente me pierdo y me desespero… Mi madre me abrazó y suspiró.
- Hija… lamento… lamento no poder darte algún consejo… y lamento lo que vivirás… pero recuerda que de todo se aprende algo… y… aunque cometas muchos, muchos errores, siempre tienen arreglo, todo tiene arreglo, menos la muerte – Besó mi frente.
- Gracias… pero tengo miedo… - Dije con mis ojos empañándose.
- ¿A qué? – Preguntó sonriente.
- A que… cometa demasiados errores… a que… los lastime… no quiero lastimarlos… a ninguno… y también le temo a que de verdad los decepcione… y ya no seamos amigos… nunca… más… - Derramé unas lágrimas… el sólo hecho de imaginarme a mí… sin ellos… era imposible, son los únicos amigos verdaderos, que he encontrado aquí y para que andaré con rodeos… soy bastante antisocial.
- Hijita… mírame – Dijo tomando mi cara con sus dulces manos de madre y la miré a los ojos, con los míos derramando pausadamente lágrimas, ella las secó con su dedo. – Ya sabes que todos cometemos errores, muchos errores, sino mírame a mí, yo era muy feliz con tu padre pero por un pequeño y a la vez gran error todo se esfumó – Rió dulcemente, esque para ella era tema superado. – Pero ya ves que somos amigos, y de esos errores siempre sale algo bueno, de mi error… saliste tú, y tú sabes que eres mi vida, mi todo, y si alguna vez ni Dios lo quiera te pasara algo… yo moriría, porque eres mi hijita, mi bebé… y siempre lo serás. Y si los Jonas de verdad te quieren, aunque los lastimes mucho… aunque los decepciones, aunque caigas mil veces… ellos igualmente te seguirán queriendo, quizá pase un tiempo, pero te querrán. Así como pasó con tu padre, él no me perdonó de inmediato, pero con el tiempo, somos amigos – Sonrió y me hizo sonreír, tenía razón.
- Gracias mamá, te quiero – La abracé.
- Ya, ahora iré a terminar todo y me acostaré, mañana tendré un día agitado y debo salir de la ciudad, tú descansa – Sonrió y se fue, ¿saben? Si hay algo que amo de mi madre es que comprende, y algo que me sorprendió de su reacción de hoy, es que no me regañó, porque comúnmente cuando vivíamos en Vancouver, siempre me regañaba cuando yo hacía algo incorrecto… En fin, me acosté y pensé en todo… supongo que este sería el peor error que cometería concientemente pero quizá era la solución… la maldita realidad es que no tengo idea de a quién quiero más… si bien amo la locura de Joe… también adoro con toda mi alma la ternura de Nick… ¡es tan difícil! Por lo tanto… dejaré que –literalmente- jueguen conmigo y así sabré de una vez por todas con quién quiero tener algo… Estaba cerrando mis ojos cuando eran las 12:37 de la madrugada y sonó mi celular estrepitosamente, mensaje de texto, remitente: Joe. Leí y decía: ‘‘Tengo que hablar contigo… es importante… Joe.’’ Y le respondí: ‘‘¿Puede ser mañana? Ya me estaba durmiendo…’’, el respondió: ‘‘Claro, a las 4, ¿puede ser?’’ le envié otro diciendo: ‘‘Te espero, cuídate.’’ Y finalmente dejó de sonar mi celular, al menos pensé que no volvería a sonar. Mensaje de texto nuevamente: ‘‘Perdón por la hora… pero necesito hablar contigo, Nick.’’ ¿Qué rayos les pasaba a estos hermanos ahora? ¿Los dos necesitados de hablar conmigo? Me olía a algo malo… Respondí: ‘‘¿Y de qué?’’ Necesitaba saber, de inmediato respondió: ‘‘No se puede hablar por celular… ¿Podemos juntarnos mañana?’’ Mañana, mañana, mañana ¡Omg! Respondí: ‘‘Si, a las 7… ¿estaría bien?’’ y no tardó en llegarme otro: ‘‘Ok, paso por ti, cuídate.’’ Y al fin dejó de sonar el estrepitoso celular… ¿de qué debían hablar? ¡Dios, me mata la intriga! Si hay algo peor que la intriga es… quedarse sin chocolate para comer, ¡chocolate! Me levanté de mi cama y fui a buscar chocolate, pero solo hallé leche chocolateada, en fin tiene chocolate, ¿no? La bebí y volví a mi cama para tener dulces sueños… al menos creí poder tener dulces sueños… pero todo se volvió pesadilla…
~
- ¿Cómo pudiste jugar con nosotros? – Decía fríamente matándome con la mirada Nicholas.
- ¡No tienes moral! – Gritaba Joe.
- ¡Al menos yo no quiero volver a verte! – Gritó Nicholas esfumándose por una puerta blanca y de mi boca no salían palabras… Joe seguía allí y sus ojos tenían un aspecto cristalino…
- Te amaba… no, te amo… - Decía desde donde se encontraba, yo quería hablar pero no podía, ¡que desesperante! – No puedo creer lo que nos hiciste… - ¿Qué rayos había hecho? - ¡No puedo creer que caí como un estúpido en tu juego! – Gritó rompiendo en llanto y por mis mejillas corría agua salada… Me acerqué a él y quedé a escasa distancia suya, quería besarlo, ansiaba besarlo… tranquilizarlo… y me acercaba a sus labios cuando me empujó a un lado… - No, ya no… es muy tarde… Adiós – Dijo con lágrimas por todo su rostro y saliendo por la misma puerta donde se fue Nicholas, al fin pude decir palabra alguna.
- ¡Joe! ¡Joe…! ¡JOSEPH! – Caí llorando a un piso blanco… en realidad todo el entorno era blanco… blanco y más blanco…

~
- ¡JOE! – Grité inconcientemente sentándome sobre mi cama exaltada y noté que por mis mejillas corrían lágrimas desesperadas.
- ¿¡Qué pasa!? –

_____

¡Omg! ¿Es Joe? ¿Será Joe que le dijo Qué pasa? My God... Chicas perdón si no subía y perdón por no subir a Dreaming in the reality, pero comprendan que no es fácil llevar dos novelas, tener que necesariamente estar inspirada siempre, tener una idea clara, escribir, tener que manejar 3 fotologs, editar en photoshop, HACER TAREAS Y ASISTIR AL COLEGIO, RENDIR PRUEBAS, LEER LIBROS, COMPRENDER HISTORIAS, MEMORIZAR COSAS, APRENDER OTRAS LENGUAS. NO ES FÁCIL! Inténtenlo & por favor comprendan mi situación, aparte estoy en un curso difícil y no me gustaría repetir ¬¬.

- untouched.-@live.cl

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