- ¡Mamá yo no quiero mudarme! - Le dije a mi madre.
- Cathy… de verdad que yo tampoco pero son asuntos de trabajo y además tu padre ahora no puede quedarse contigo… - Trató de calmarme, yo simplemente subí a mi habitación, no quería escucharla hablar más.
Me presento, me llamo Catherine Pickton, pero todos me llaman Cathy, tengo 17 años y vivo junto a mi madre en la ciudad de Vancouver, en Canadá. Vivo aquí desde que tengo el uso de la memoria. Mis padres se separaron cuando yo tenía 12 años, creo que ya lo superé, pero de todas maneras veo siempre a mi padre, y el y mi madre se llevan bien. Soy hija única, por lo que mi padre siempre cumplía a mis caprichos por más que mi madre no me dejase, me compraba lo que yo quisiera y movía cielo mar y tierra por que yo esté a gusto, me consentía demasiado y la verdad es que lo quiero mucho y él a mí… Vive también aquí, en Vancouver. Se puede decir que la situación económica de mi madre es muy buena, y ahora, por asuntos de trabajo, la trasladaron a Los Ángeles, California… yo no quiero irme, he vivido toda mi vida aquí. Aunque por un lado si quiero irme… para así no tener que ver a David… mi ex novio… todo terminó tan mal entre nosotros… yo que pensaba amarlo… y creía que él también me amaba a mi, pero no, el me engañaba con una estúpida rubia hueca que siempre me ha tenido envidia… aunque lo reconozco, ella es muy linda… lo peor fue que los encontré en su propia casa, en su propio cuarto, en su propia cama… donde el me abrazaba y decía y juraba amarme… Ya he tenido tantas malas experiencias que no quiero volver a saber nada de hombres… sólo saben romperte el corazón en miles de trillones de pedazos… aún no puedo creer lo que presencié ayer y me gustaría que todo fuese un sueño… pero se que no lo es y que lo que viví con él quizá si. Sueño con algún día, algún lejano día poder encontrar a mi Príncipe Azul, que me venga a buscar en un caballo blanco… sería tan hermoso encontrar el hombre indicado… pero para eso deberé sufrir aún mucho más y no sé si estoy dispuesta a correr el riesgo… Desde hoy me tomaré un tiempo, si, por lo menos un año más y pensaré en tener nuevamente un novio. Por sólo David quiero irme, pero esa no es razón suficiente para mí… tengo demasiados buenos recuerdos aquí como para abandonarlos de un día para otro… aunque tendré que hacerme la idea…
- Cathy… Cathy hija por favor ya baja, debemos irnos, el vuelo nos dejará – Gritó mi mamá desde el primer piso.
- Ya voy – Grité. Ok… supongo que tendré que irme… Tomé mis bolsos con mis cosas y bajé. – Ok, ya vámonos – Exigí.
- Bien… - Salimos y me esperó una gran sorpresa: Mi padre. Estaba en su descapotable y en cuanto me vio sonrió.
- ¡Papi! – Exclamé y en cuanto el estuvo fuera del auto me lancé a abrazarlo.
- ¡Cathy! – Me correspondió el abrazo.
- ¿Qué haces aquí? – Pregunté.
- Vine a llevarlas al aeropuerto – Sonrió.
- Ah… ok… - Me dirigí al auto en el asiento de atrás, mi madre en el copiloto y mi padre al volante, trataban de animarme y hablarme durante todo el corto camino, pero no les resultó, yo estaba más concentrada en mirar mi hermosa ciudad de Vancouver… pensar que no la veré sino hasta quizá el otro verano… es demasiado frustrante… Llegamos al aeropuerto y estábamos esperando a que llamaran para nuestro vuelo.
- Los pasajeros con destino a Los Ángeles, Estados Unidos con vuelo 213 por favor preséntense con sus boletos – Sonó a través de un citófono una voz femenina que hablaba muy bien… ese era nuestro vuelo… Abracé a mi padre como si fuera el fin del mundo y las lágrimas corrían por mi rostro…
- Te amo mucho papá… no puedo imaginarme esperar hasta vacaciones para verte… - Besó mi frente…
- Yo tampoco hija, cuídate mucho… ¡ah, y cuidado que te vea con algún muchacho! Eres solo MI princesita – Me dijo cariñosamente y yo reí, en ese sentido él era muy molestoso, fui con mi madre hasta la señorita con los pasajes, y saludé a mi padre con la mano despidiéndome… lo veía a través de un vidrio que separaba la sala de abordaje con la de espera. Fui con mi madre y abordamos el avión, saqué mi mp3 y el avión emprendió vuelo… coloqué mi canción favorita: ‘’Forever and Always’’ de Taylor Swift, aunque… no fue buena idea colocarla… esa canción me recordaba mucho a David… no pude evitar llorar silenciosamente, pero veía mi rostro reflejado en la ventana del avión… era muy lindo el paisaje, ver las nubes tan cercas… pero mi rostro arruinaba todo…
No sé ni como me dormí, ni cuando… pero desperté exaltada por mi madre que me despertaba diciéndome que debíamos bajar del avión, la seguí y llegamos fuera del aeropuerto, mi madre hizo parar un taxi y subimos junto a nuestro equipaje, mi madre le indicó la dirección, yo iba observando como es mi nueva ciudad, es muy linda, un poco más grande que Vancouver, pero muy linda, finalmente llegamos a nuestra casa, no era muy diferente a la anterior. Mi madre le pagó al chofer y entramos a la casa, rápidamente fui a tirar –literalmente- mis cosas a mi pieza y salí.
- Voy a salir a recorrer la ciudad mamá, vengo antes de las 7, tengo mi teléfono por cualquier cosa – Dije rápido y salí. Había un parque en frente, luego un poco más allá se divisaba un edificio, probablemente allí se encontraba el centro, no se veía tan lejano. Caminé mirando a mi alrededor y finalmente llegué al centro, habían miles de tiendas, de ropa, peluquerías, electrónicas, musicales, etc.
Solo sentí como caí al piso aturdida, alguien me ayudó a levantarme, era una voz masculina, yo coloqué mi mano derecha en mi frente tratando de verlo mejor, porque por el golpe quede un tanto idiota.
- Pe-perdón… esque no vi por donde iba… - Me dijo. - ¿Estás bien? –
- S-si… eso… creo… - Lo miré y me impresioné… ¡cuanta belleza irradiaba ese chico!, el rió, seguramente mi expresión era estúpida.
- Soy… - En ese momento miles de flash me cegaron, solo sentí como me tomaron de la mano y comencé a correr, escuchaba como decían preguntas, realmente no sabía qué preguntaban, pero eran reporteros y fotógrafos… ¿quién rayos era este chico? Finalmente llegamos a… realmente a no sé donde, pero parecía una pequeña plaza, y el respiró agitado. – A veces desearía que me dejen en paz sólo un día… - Suspiró.
- ¿Quiénes?, ¿Quién eres?, ¿Qué hago contigo? – Pregunté todo casi al mismo tiempo, esque en verdad estaba confundida y necesitaba explicaciones.
_____
¿Quién será? Descubranlo mañana. Ojalá les haya gustado el cáp. :3 ,comenten en el chatbox :D.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por comentar cariño♥